Paseaba por La Habana, en Cuba, cuando, en la Plaza de la Revolución, concretamente en la zona de Vedado, me topé con el Cementerio de Colón, un lugar místico, una auténtica ciudad de los muertos, como se le conoce aquí. Más de un millòn de personas fueron enterradas aquí, y es Monumento Nacional desde 1987.

El Cementerio de Colón fue diseñado por el arquitecto español Calixto de Loira. Fue construido entre 1871 y 1886, y se organiza en simetría, como los antiguos campamentos romanos. En realidad, si os fijáis bien, es un reflejo de la sociedad cubana, pero en piedra. Es una ciudad de granito y piedra, con ángeles de mármol, pequeños templos, pirámides egipcias y un mausoleo. Realmente es un destino para los turistas curiosos.
El Cementerio de Colón se construyó en un principio para acoger a los nobles de La Habana. Los mejores arquitectos de Cuba se encargaron de diseñar ostentosos panteones, capillas, mausoleos y tumbas. Hay áreas separadas para los no católicos y para los que murieron a consecuencia de graves epidemias contagiosas.
Aquí se hallan enterrados grandes generales, aristócratas coloniales y revolucionarios, intelectuales y artistas. Entre ellos, de los más conocidos, Alejo Carpentier, escritor cubano de renombre, o Alberto Korda Gutiérrez, quien se hizo famoso por la célebre fotografía del Ché Guevara. También hay muchas tumbas que son anónimas.
El cementerio también se corresponde con la historia de la ciudad. El Mausoleo de los Bomberos es un monumento que recuerda las víctimas de la tienda Isasi, el 17 de mayo de 1890. La estatua en la parte superior del monumento es la más alta de todo el cementerio. También hay un monumento en homenaje a los estudiantes asesinados durante el ataque al Palacio Presidencial de Batista en 1957.
Sin embargo, la tumba más visitada de este cementerio es la Tumba de la Milagrosa. Se trata del lugar de descanso eterno de Amelia Goyre de Hoz, quien falleció el 3 de mayo de 1901, tras dar a luz a su hijo. El niño, que también murió, fue enterrado en el mismo ataúd a los pies de su madre. Cuenta la leyenda que, cuando más tarde fue abierto el féretro, el niño se encontraba en los brazos de la madre.
La Milagrosa es venerada por los cubanos como un santo no oficial, que protege a los niños. Las mujeres sin hijos vienen hasta aquí a rezarle en espera de poder quedarse embarazadas. La tumba siempre está adornada con flores y notas escritas.
Información adicional
El Cementerio de Colón abre todos los días de 08.00 a 17.00 horas. En la oficina de entrada se vende un mapa del recinto al precio de 1 dólar. Se ofrecen visitas guiadas.
Foto Vía Defenestr8or
Por: Jose Manuel Vargas
Etiquetas: Cementerio de Colón, La habana, Turismo en La Habana, Viajar a Cuba, Visitar en La Habana
Categorías: Turismo
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