El ron cubano se convierte en el siglo XIX en una bebida mundialmente famosa, de primera calidad y en uno de los motores económicos de la zona. Por aquel entonces varias eran las destilerías y marcas presentes en la isla: Bacardí, Havana Club Campeón, Obispo, San Carlos, Mausalén, Jiquí, Bocoy y Albuerne.


