Cabo Rojo; colección de playas vírgenes

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Vamos a recorrer unos lugares únicos para amantes del Caribe, de la tranquilidad y la aventura, lejos del turismo global, algo diferente para desconectar realmente de la civilización y del cemento. Playas naturales a la carta.

 

Balneario de Boqueron

Al Suroeste de la isla más pequeña de las grandes Antillas, Puerto Rico, encontramos una zona de playas únicas, sin apenas edificar, prácticamente vírgenes: Cabo Rojo. Llegar hasta aquí no es tan sencillo como ir a cualquier destino turístico, pero tampoco es un típico lugar lleno de bullicio, chancletas y coches. Sus zonas de playas son verdaderos refugios naturales y joyas protegidas, no hay apenas edificios, en todas ellas una zona de pescadores, con casas de madera en casi todos los casos, un pequeño puerto y una zona verde selvática.
Aquí todo el año hace calor, pero siempre hay brisa, a diferencia con el norte, casi nunca llueve y enseguida se acostumbra el cuerpo a vivir sin casi ropa y a estar en contacto continuo con la naturaleza. Un cielo intensamente azul, sin casi nubes y un sol radiante y gigante, hacen que la iluminación sea algo especial, sin un átomo de polución, y con el reino animal a nuestro lado.

Boquerón

Esta playa es quizá la más conocida por sus actividades, es un antiquísimo pueblo de pescadores, hay que pensar en una placita pequeña con un bar, dando al pequeño embarcadero, no tiene puerto, las lanchas se dejan abiertas en el mar. Una calle de la que salen varias, no hay hoteles, existen casas para alquilar, pequeños hoteles de Bungalows, cabañas y hostales. Es un lugar romántico, tranquilo pero a la vez excitante y muy distinto a todo.Lo habitan algunos americanos todo el año, gente que se fue a olvidarse del mundo civilizado y los bullicios, artesanos que hacen bisutería, y gente que cuando vuelves reconocen porque llevan toda la vida alli. El turismo es de la propia isla en su mayoría, viene algo de USA. gente que tiene allí chalets para veranear y pasar fines de semana, por eso hay varios puentes como en Semana Santa que el pueblo se llena, pero claro no hace falta mucha gente, enseguida se nota. El pueblo termina donde empieza la playa, por lo tanto es en realidad un balneario abierto por ambas partes pero controlado en el centro que es una zona verde selvática, no se pueden dejar ahí coches ni motos y hay que descargar las motoras o lanchas en el pequeño puerto que consiste únicamente en una rampa.

Tienen la fiesta del ostión, como referencia para parejas y gente con ganas de marcha. Durante el día las actividades son tremendas, hay lanchas y veleros para alquilar o para entrar en una excursión, con viajes a islas y otras playas de una hermosura sin igual, playas de las que ya no vemos, sin edificios, solo palmeras y sin aglomeraciones ni hamacas aglomeradas, allí la silla la tienes que llevar puesta.
Buceo, pesca, una gran variedad de deportes y actividades pero con un ambiente muy diferente, no tan turistico.
El idioma no es problema, todo el mundo es bilingüe, los precios son muy asequibles por el cambio y porque no son tan altos como en las capitales.
Verás a la gente comprar en las mesas de adornos, aros, anillos , pulseras y ropa surfera, el bar tiene siempre música afuera y cerveza bien fría sin necesidad de entrar, claro también todo tipo de bebidas y combinaciones exquisitos daiquiris y mojitos, pero la reina es la cerveza, las marcas auspician y patrocinan estas fiestas.

Atardecer en restaurante sobre el mar

Atardecer en restaurante sobre el mar

En la plaza ves cómo traen las ostras, son más pequeñas que las de nuestros mares, agua más caliente, pero muy saborosas. Las ponen en grandes mesas de madera y compras una docena, te las abren ahí mismo y según te las dan te las comes, sin plato ni servilletas, así con limón. Al comienzo de la playa hay un solo sitio para comer, se le podría llamar chiringuito, pero no llega a eso, venden cerveza, langostas vivas para hacértelas en el momento, ostras y pescado, nada más, es riquísimo, barato y con millas de mar delante. Para comer o cenar tenemos los restaurantes típìcos, grandes superficies construidas sobre columnas de madera dentro del agua, se llega por una pasarela. La noche es perfecta para darse un baño, y seguir tomando una copa, se crea una fiesta en la misma calle, con merengue, salsa, cumbias y vallenatos. Puede ser una noche muy romántica y espectacular, todo esto a pie, sin automóviles.

Desde Boquerón nos podemos recorrer varias playas según el tiempo que nos dispongamos y según cuánto nos enamore su playa y su paz.

Playa Buyé

Playa Buyé

Playa Buyé
A pocos kilómetros encontramos con ayuda una playa solitaria, de una belleza espectacular, para alojarse sólo hay cabañas, tiene muy pocos habitantes, y también es una playa de palmeras y una zona selvática sin edificios, sus aguas son de un turquesa intenso que enamora.

El Combate
Esta es una playa con mayor afluencia de bañistas, tiene un gran parking y zona de playa con más bullicio y muchos más servicios, todo tipo de deportes, isleños que te traen la cereza fría, cocos fríos con ron, incluso langosta, pero no hay ni bares ni chiringuitos cerca, eso si mucha música, motoras y lanchas. En los restaurantes del pueblo el pescado y la cerveza son los reyes del mambo.

Isla Ratones, Joyuda

Isla Ratones, Joyuda

Joyuda
Esta playa aporta grandes espacios, calas y una larga playa, además de zonas rocosas para bucear es perfecta, tranquilas y azules aguas y una gran colección de peces. Isla Ratones enfrente te espera para pasar un día o unas horas, hay lanchas disponibles y un barquito que va y viene. La comida es excepcional, no hay supermercados, el pescado suele ser de esa misma mañana y te lo cocinan ahí mismo, hay restaurantes de todo tipo, elegantes y abiertos más familiares. Es un edén.

Hay más playas y rincones dignos de visitar, pero el área es bastante extensa y con mucho para ver y sobre todo para hacer, pero como decíamos en otro ambiente, con otro ritmo y otra belleza, es un recorrido único y excepcional para recorrerlo en el tiempo que queramos designar a cada cosa, pero con la seguridad de no querer marchar de allí jamás.

 

boqueron

restaurante boqueron

isla ratones

buye



3 Comentarios Enviar un comentario


  • avatar
    Tremon

    Playas de naturaleza escondida? Yo más bien veo playas con 40 millones de personas por metro cuadrado a las que no es difícil llegar ya que hay un aparcamiento de coches a 0.1 km de la playa y ochenta y tres bares al lado del mar además de los 321 botes poniendo regaeton a todo volumen mientras beben cerveza.

    Si queréis hacer un artículo de playas vírgenes hacedlo sobre playas vírgenes de verdad. No confundáis a la gente por favor

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    guia

    Buenísimas playas y buena idea, es dificil encontrar playas sin edificios y sin guiris, cómo será una playa son bullicio, con gente pero distante, y con palmeras y selva al lado? gracias

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    forbiden

    FAbuloso articulo, gracias por los lugares, no son conocidos. Podrías explicar cómo llegar?, Los aeropuertos no están cerca, lo mejor sería alguilar un coche? gracia